¿Te acuerdas cuando te quedabas atorado en un nivel y no había YouTube, wikis ni Google para salir del apuro? Tu única opción era picarle a todos los botones, llamar al cuate del barrio que ya lo había pasado o esperar con ansias a que llegara nueva información. Ahí, justo en ese momento donde la curiosidad y la pasión por jugar se juntaban, empezó esta gran aventura. Todo empezó con unas hojitas de papel Antes de las portadas brillantes, las ediciones de coleccionista y los pósters desplegables que pegabas en la pared de tu cuarto, la historia arrancó de la forma más humilde: con el Boletín de Nintendo . Gus Rodríguez y Pepe Sierra no se sentaron a diseñar una estrategia corporativa fría desde un escritorio distante. Eran dos apasionados de la creatividad y los videojuegos que dijeron: "Oigan, la banda necesita ayuda para pasar los juegos, saber qué viene y compartir trucos" . Aquel boletín eran unas cuantas hojas de papel sencillo, pero para nosotros valían...